San José María Robles



¿Qué día se celebra San José María Robles?

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Los José suelen celebrar el 19-mar: San José

¿Quién fue San José María Robles?

En Jalisco, en el territorio de Guadalajara, en México, san José María Robles, presbítero y mártir, que fue colgado de un árbol durante la persecución contra la Iglesia en tiempo de la Revolución Mexicana.

Biografía de San José María Robles

Vida de San José María Robles Nació el 3 de mayo de 1888 en Mascota, Jalisco, población enclavada en un pequeño valle de la Sierra Madre, a 200 kilómetros al oeste de Guadalajara, casi en línea recta hacia Puerto Vallarta, de la que dista 100 Km. Hijo de Antonio Robles y Petronila Hurtado. Fue bautizado el mismo día de su nacimiento. Recibió la confirmación el 10 de marzo de 1896. Hizo su Primera Comunión el 12 de septiembre de 1896. Inició sus estudios en la escuela oficial y continuó su instrucción primaria en la escuela parroquial. Pero la mayor influencia educativa la recibió en su hogar, sobre todo de su madre, mujer profundamente cristiana. EN EL SEMINARIO MENOR En 1900 ingresó al Seminario de Guadalajara. En 1904 estuvo a punto de dejar el Seminario al sufrir varias enfermedades y pretextando pueriles penalidades; pero sus padres, con amor y energía, le hicieron recapacitar en la sublimidad de su vocación, y al practicar unos ejercicios espirituales se afianzó en su vocación. Uno de los males que lo aquejaban, eran fuertes dolores de cabeza, por vista cansada, que desaparecieron al adaptarle los lentes, que usó por el resto de su vida. EN EL SEMINARIO MAYOR Era inteligente y muy estudioso, por lo que siempre se distinguió con máximas calificaciones. Fue tonsurado en enero de 1905. Siendo estudiante de Teología, en 1908 acompaña a uno de sus profesores, Don Ignacio Plascencia, nombrado Obispo de Tehuantepec, para misionar durante cuatro meses y medio en el estado de Oaxaca. En 1911 recibió el Subdiaconado y el Diaconado; un año más tarde le confiaron los cargos de vice-rector y ecónomo del Seminario. SACERDOCIO Poco antes de cumplir los 25 años de edad, fue ordenado sacerdote el 22 de marzo de 1913 en el templo de la Soledad de Guadalajara, por el Excmo. Sr. Arzobispo Francisco Orozco y Jiménez. Sus primeros ministerios estables empezaron en Guadalajara. Fue capellán de las "Siervas de Jesús Sacramentado", y director del "Instituto del Sagrado Corazón" (primaria y preparatoria) que desapareció con el avance de las fuerzas de Obregón. En Mayo de 1914 fue enviado a su natal Mascota en vacaciones forzadas y adelantadas. ESCRITOR No podía regresar a Guadalajara porque había represalias contra el clero, permaneció en Mascota hasta 1916. Allí se dedicó a escribir algunos folletos de inspiración ascética: "Esclavos del Corazón de Jesús en María", "Tratado sobre la Oración", "Conozcámosle" y "Anhelos del Corazón Eucarístico de Jesús". Otros de sus escritos que se han publicado son: "Vía-crucis Eucarístico", "Novena en honor de la Bienaventurada (ahora Santa) Margarita María Alacoque", "Las Virtudes", "Enseñanzas Espirituales" (este último es un compendio de los Consejos, Cartas Colectivas, Escritos Varios y Testamento; todos dirigidos a sus Hijas Religiosas). El estilo del Padre José María Robles en sus cartas es llano, sencillo y de naturaleza afectuosa. Su poesía es totalmente religiosa: se cuentan 60 composiciones en verso (dramáticas unas, líricas otras) y 56 himnos vertidos al latín. La prensa era su arma favorita. La esgrimía con oportunidad y habilidad. Desde que era seminarista aportó sus versos satíricos y su prosa apologética en publicaciones católicas en contra de pasquines blasfemos y anticlericales. Ya siendo sacerdote difundía la piedad, combatía el error, propagaba la buena nueva, las oraciones, los cánticos y sus versos en periódicos y hojas semanales llamadas: "El Chis-Chas", "La Luz del Hogar", y "La Voz Amiga". FUNDADOR Siendo capellán en Mascota de las religiosas del "Verbo Encarnado", y durante la celebración de la Misa, en la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, 11 de junio de 1915, tuvo la inspiración de fundar una congregación religiosa cuyo carisma se inspiraba en el pensamiento: "Ya no verdugos, sino víctimas del Corazón Eucarístico de Jesús". En 1916 fue destinado como ministro a la Parroquia de Nochistlán, Zacatecas, cuyo párroco era el Sr. Cura Román Adame (ahora Santo Mártir). Allí fue nombrado profesor del Seminario Auxiliar y en su ministerio dio pruebas innumerables de obediencia, piedad, laboriosidad y abnegación. Por unos cuantos días fue trasladado como ministro a Mexticacán, Jalisco, pero regresó nuevamente a Nochistlán. El 27 de diciembre de 1918 fundó la congregación de "Víctimas del Corazón Eucarístico de Jesús", después de vencer serios obstáculos y siempre con ejemplar sumisión a las autoridades eclesiásticas. Siete fueron las hermanas fundadoras. PÁRROCO En diciembre de 1920 fue nombrado párroco de Tecolotlán, Jalisco. Mes y medio más tarde fue nombrado también Vicario Foráneo, o representante del Obispo en una región territorial de la Arquidiócesis de Guadalajara, que la formaba Tecolotlán, Tenamaxtlán, Unión de Tula, Ayutla y Juchitlán; todas estas poblaciones situadas a la mitad del camino de Guadalajara a la costa sur del Estado de Jalisco. Sus deberes eran: ejercitar cierta supervisión sobre los Párrocos de su Vicaría, y suplirlos en caso de necesidad. Desde su primer sermón se ganó la confianza y admiración de sus feligreses y con su fervorosa predicación comenzó a encender en el corazón de todos el amor al Sacratísimo Corazón de Jesús. Una de sus primeras preocupaciones fue visitar el hospital y al encontrarlo en ruinas concibió la idea de reedificar la finca. Formó grupos de fieles para integrarlos a la labor parroquial, sin distinción de clases, sexos o edades. Tuvo especiales atenciones para los obreros, a quienes exhortaba a la fraternidad y a la observancia de una vida netamente cristiana. Se ganó la simpatía de sus feligreses por brindarles un trato siempre amable, de sincera amistad, de estímulo al cumplimiento de sus deberes. Se distinguió por la perseverancia y constancia en superar los obstáculos, como el caso de la fundación de su congregación, pero su virtud relevante era el amor al Corazón de Jesús y su deseo vehemente de salvar a los hombres. Celebraba la Santa Misa con mucho fervor y trataba de infundir en sus feligreses el amor a la Eucaristía. Amaba entrañablemente a la Santísima Virgen. Lleno de caridad para con todos se prodigaba en el confesionario y en la atención a los enfermos. MOVIMIENTO CRISTERO El diccionario de la Real Academia Española, desconoce la palabra "cristero". Es de origen netamente nuestro, formada del grito de victoria a CRISTO REY: ¡Viva Cristo Rey!, que anduvo en boca de todos los combatientes durante la epopeya de lucha por la libertad religiosa. Cuando nuestra hermosa Patria era desgarrada por la incalificable ingratitud de sus mismos hijos, todas sus esperanzas, todas sus quejas, todos sus anhelos se condensaron en este grito: ¡VIVA CRISTO REY! El 11 de enero de 1923 fue colocada la primera piedra del monumento a CRISTO REY en el cerro del Cubilete, Gto., hoy montaña de Cristo Rey, centro geográfico de la República Mexicana. En toda la nación los católicos mexicanos se unieron en espíritu a los millares de peregrinos que asistieron a la solemnidad. Quiso el Padre José María Robles que su "Cubilete" fuera la loma oriente de Tecolotlán y que aquí sus feligreses hicieran la misma proclamación de Jesucristo como Rey de nuestra nación. Convocó a todos los señores Párrocos de la entonces 15ª. Vicaría Foránea. Como parte de los preparativos para tan solemne ocasión mando fijar en las puertas y ventanas de los hogares los siguientes: Si como Rey mi Patria te proclama Es, corazón dulcísimo, que te ama, Corazón de Jesús, Tú solo impera En mi Patria afligida; que en ti espera. Enero 11 del año 23, Jesús, dijo mi Patria ¡Mi Rey es! ¡Viva Jesús el Rey de los amores! Sean para Él, de México las flores. Corazón de Jesús, dulce esperanza, En mi suelo tu imperio es venturanza. Con diversos actos y misas se celebró en Tecolotlán tan memorable fecha. Uno de ellos fue la colocación de unas placas de mármol en la nueva Cruz de cantera erguida en la cima de "La Loma", cercana a Tecolotlán. La placa de la parte superior de la Cruz dice: "¡Viva Cristo Rey"; la de la inferior: "Enero 11 - 1923"; la del brazo derecho : "Tecolotlán del"; y la del izquierdo: "Corazón Divino". El Padre José María Robles empleó todos los legítimos medios para obtener el triunfo de sus ideas pacíficamente. En su Hojita Semanaria "La Luz del Hogar" publicó una poesía de su inspiración llamada "Imposible", composición que motivó dieran contra él la orden de aprehensión, orden que por entonces no se llevó a efecto por el disimulo de las autoridades locales. Agotados todos los recursos legales y pacíficos, algunos católicos recurrieron a las armas en legítima defensa contra la injusta tiranía. El movimiento armado brotó espontáneamente en muchas partes, y fue adquiriendo importancia desde fines de 1926. El Episcopado Mexicano que había desaprobado el recurso de las armas, reconoció al fin la licitud de su empleo. Entonces el Padre José María Robles, en sus pláticas, escritos y sermones, nunca dejó de subrayar la licitud de la defensa armada, ante la ineficacia de los medios pacíficos. Puede decirse que fue un "simpatizador cristero". Así lo demostró cuando en presencia de casi todo el pueblo, el 11 de enero de 1927, aniversario de la proclamación de CRISTO REY en el Cubilete, se celebra una Hora Santa en "La Loma", en donde se reúnen algunos pelotones de futuros cristeros. Ahí les entrega una bandera con la Virgen de Guadalupe, y les habla y los entusiasma a dar la vida por Cristo en defensa de la Fe. Una fotografía de la escena, caída en manos imprudentes servirá después como pieza acusatoria contra el Padre José María Robles. PERSECUCIÓN RELIGIOSA Con motivo de la persecución religiosa tuvo que ocultarse desde enero de 1927, puesto que el Gobierno Federal le había declarado una persecución más severa desde que colocó la Cruz en "La Loma", considerando este hecho como un delito. Desde la casa donde estaba escondido vigilaba, oraba y trabajaba por sus feligreses, a los que nunca quiso abandonar. En ese tiempo se dedicó a escribir las normas que habrían de regir a la comunidad religiosa fundada por él. El 17 de enero de 1927, el capellán de Tamazulita, Padre Jenaro Sánchez (ahora Santo Mártir) es ahorcado en "La Loma". El Padre José María Robles se conmovió hasta las lágrimas por la muerte de su fiel colaborador, y dijo: "enseguida me toca a mí". El 26 de febrero de 1927, al conocer la orden dada por Gobernación para que fueran aprehendidos los sacerdotes, exclamó lleno de fe: "Estamos en las manos de Dios". Y poco después, cuando le rogaron que huyera para evitar que lo mataran, contestó sonriendo "¡Ah, si el Corazón Eucarístico me llevara!". MARTIRIO El 25 de junio de 1927 se disponía a celebrar la santa Misa cuando llegaron los soldados y sitiaron la casa de la familia Agraz, luego entraron a catearla por orden expresa del Coronel Calderón, quien había recibido telegráficamente esta orden: "Procédase con todo rigor en contra del cura rebelde". Los soldados tomaron prisionero al Padre José María Robles y lo condujeron al cuartel de los agraristas donde pasó el resto del día y parte de la noche. Se iniciaron algunas diligencias ante los jefes militares para lograr su libertad pero fueron rechazadas hasta con groserías. En la noche un grupo de jovencitas lograron acercarse a la prisión y recibieron, por conducto de los vigilantes, su breviario en donde venían unos versos en honor del Sagrado Corazón y de la Santísima Virgen. Era una última manifestación de su gran amor al Corazón de Jesús y la aceptación gustosa del martirio: Quiero amar tu corazón, Jesús mío, con delirio, quiero amarte con pasión, quiero amarte hasta el martirio. Con el alma te bendigo, mi sagrado corazón. Dime: ¿se llega el instante de feliz y eterna unión? Tiéndeme, Jesús, los brazos, pues tu "pequeñito soy"; de ellos, al seguro amparo, a donde lo ordenes, voy. Al amparo de mi Madre y de su cuenta corriendo yo, su "pequeño" del alma, vuelo a sus brazos sonriendo. Un padre que espera a sus hijos todos allá en el Cielo. A media noche, sujeto con cuerdas, fue sacado de la cárcel y obligado a caminar rumbo a la sierra de Quila. Un soldado al notar que se le dificultaba caminar, le cedió el caballo. Al llegar a la parte más alta de la sierra, los soldados se detuvieron a los pies de un frondoso roble. El Padre José María comprendió que lo iban a ahorcar, perdonó a sus verdugos, y al acercarse uno de los agraristas, que era su compadre, llamado Enrique Vázquez, le dijo: "Compadre, no te manches". Y tomándole la soga de entre las manos se la colocó el mismo. Los soldados consumaron el crimen y lo bajaron poco tiempo después ordenando a unos arrieros que dieran aviso a la gente de la ranchería de Quila que allí estaba un ajusticiado; era la madrugada del 26 de junio de 1927. Vinieron algunas personas de una carbonera cercana y sepultaron superficialmente el cadáver, sin reconocer que era el del Señor Cura de Tecolotlán. Al día siguiente, 27 de junio, fue exhumado por gente de Quila y llevado a la población donde lo velaron y le dieron sepultura. SUS RELIQUIAS El 26 de Junio de 1932, fueron trasladados sus restos de Quila al templo Expiatorio de Guadalajara, con autorización del Sr. Obispo D. José Garibi Rivera. Sus reliquias reposan bajo el altar de la Capilla en la Casa General de sus hijas religiosas, las "Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado", nuevo nombre de la congregación fundada por el Padre José María Robles. Ubicada en la calle Churubusco 366, Sector Libertad, de la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Ahí mismo se puede visitar un Museo dedicado en su honor, donde se explica de manera detallada su vida y su obra; también se pueden observar algunos de sus escritos originales, admirar muchas fotografías de él, de su familia, de los lugares donde vivió y algunas de sus pertenencias: ropa, muebles y diversos objetos dedicados al culto sagrado que él usó durante su vida. CAMINO A LOS ALTARES Son muchos los que ofrendaron sus vidas en un período que abarca veintidós años, prácticamente de 1915 a 1937, proclamando siempre con fuerte voz y corazón ferviente el grito: "Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe". El proceso de Canonización se inició desde el 27 de junio de 1933. Analizadas las circunstancias particulares de estos testigos de Cristo, quedaron 25 seleccionados que merecieron recibir el título oficial de Mártires, el 4 de febrero de 1992, fecha en la que se aprobó por unanimidad el título por la Congregación de Cardenales de la Iglesia Católica de Roma. Tres de ellos son seglares o laicos y veintidós son sacerdotes, en una lista que encabeza el Padre Cristóbal Magallanes, la mayoría nacidos en el Estado de Jalisco. "Con firmes y razonados argumentos se comprobó hasta la evidencia, que estos veinticinco mexicanos, cristianos, bautizados en la fe católica, tuvieron muerte física violenta que, por los golpes, heridas y tormentos, que por odio a la fe cristiana les propinaron los perseguidores, y los mártires pacientemente, con conocimiento y libre voluntad, soportaron por amor a Cristo, porque la gracia de Dios los sostuvo para que con heroica fortaleza dieran testimonio con su sangre de la verdad del Evangelio y fueran así modelos de cristianos y sacerdotes fieles para el mundo de hoy". (Ramiro Valdés Sánchez, Pbro.) BEATIFICACIÓN El Siervo de Dios José María Robles Hurtado fue beatificado por S.S. Juan Pablo II en la fiesta de CRISTO REY, el 22 de noviembre de 1992, durante el año del Quinto Centenario del Descubrimiento y Evangelización de América, en una ceremonia celebrada en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, junto con sus 24 compañeros Mártires. EL MILAGRO En vista de su canonización la Postulación de la Causa presentó al juicio de la Congregación de las Causas de los Santos una curación tomada como maravillosa, atribuida a la intercesión de estos Beatos. El caso pertenece a la señorita María del Carmen Pulido Cortés, que prestaba sus servicios de Química Farmacobióloga en un Hospital de Guadalajara, y comenzó a sufrir dolores en los pechos, en los cuales se podían apreciar al tacto dos nódulos. El 17 de octubre del año 1991 se le hizo una mamografía y una ecografía y se encontraron quistes mamarios bilaterales y en vista de que dos de ellos habían crecido de una manera notable, el día 5 de noviembre siguiente se le operó para extirpar los nódulos de los pechos. De la inspección histológica resultó que se trataba de una grave "mastopatía fibrocística bilateral con prevalecencia de esclerosis y adenosis". Como la enferma era todavía joven de treinta años, los médicos afirmaron que la enfermedad duraría hasta la menopausia. Porque, aunque recibiera curaciones la enferma sufría frecuentes dolores de cabeza, vómitos, repugnancia a los alimentos y sus condiciones generales empeoraban cada vez más al grado de que se vio obligada a abandonar su trabajo y guardar cama, al mismo tiempo que caía en un estado depresivo, sin encontrar mejoría en las terapias. Una segunda ecografía realizada el 7 de enero de 1993, reveló la presencia de cincuenta quistes pequeños de diversos tamaños distribuidos en los pechos. Desde el inicio de su enfermedad María del Carmen había implorado su salud a Dios, por intercesión de los Siervos de Dios Cristóbal Magallanes y 24 compañeros, y con la esperanza de obtenerla, fue a Roma y asistió a la Beatificación de los Siervos de Dios, pero no logró lo que deseaba. Vuelta al hogar siguió invocándolos, mientras que sus condiciones de salud empeoraban. El 30 de enero de 1993 le llevaron las reliquias de los Beatos y después de ponerlas con devoción sobre los pechos, después de unos dos o tres minutos, se levantó de la cama perfectamente sana. CANONIZACIÓN El 10 de marzo del Año Santo 2000, Jubileo de la Encarnación de Jesucristo, el Papa Juan Pablo II autorizó el decreto de la Canonización de los Veinticinco Mártires Mexicanos. El Beato José María Robles Hurtado fue canonizado el quinto domingo de Pascua, día 21 de mayo del Año Jubilar 2000, fecha dedicada exclusivamente a México, por S. S. Juan Pablo II, en ceremonia celebrada en la Plaza de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, ante la presencia de más de 40 mil mexicanos, entre los que se encontraba un grupo de 150 de sus Hijas Religiosas, y algunos familiares. En dicha ceremonia también fueron canonizados sus 24 compañeros Beatos Mártires, encabezados por el Beato Cristóbal Magallanes; el Beato mexicano José María de Yermo y Parres, presbítero y fundador de la congregación de religiosas "Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres";la Beata mexicana María de Jesús Sacramentado (María Natividad) Venegas de la Torre, religiosa fundadora de la congregación "Hijas del Sagrado Corazón de Jesús". SU OBRA Causa admiración el que a los 29 años tenga el Padre José María Robles tal sensatez espiritual para dar el enfoque fundamental de su obra: el Instituto Religioso. Indica en pocas palabras el fin principal de la Congregación: "Amar, reparar y servir habitualmente al Corazón de Jesús en la Eucaristía. Aceptar gustosamente todos los sacrificios, aún el de la propia vida, por extender el reinado de amor del Corazón de Jesús y por la salvación de las almas. Trabajar únicamente por el Corazón de Jesús, en todas aquellas obras en que esté de por medio su gloria y la caridad para nuestros hermanos, por ejemplo: escuelas, catequesis, hospitales, asistencia de enfermos, asilos, etc.". Sus ansias por la realización de su proyecto, se deducen por sus escritos: "Considero no tener mayor felicidad que la de entregar muchas almas al Corazón divino. Nuestra fundación es mi idea capital, la dulce esperanza que alienta mi pecho, y el fin de mi vida sacerdotal." Después de su martirio las noticias desalentadoras pululaban por doquier: "La Obra del Padre Robles, muere?". Dispersas las Religiosas, obedeciendo prudentísima orden de recogerse con sus familias, esperaban y oraban? Su Obra la confió a Dios y a la Santísima Virgen: no morirá, imposible perecer? "No os engaño, siento íntimamente que vuestra Congregación es Obra del Corazón Eucarístico de Jesús, y que subsistirá si respondéis a las divinas exigencias, y dará copiosos y perennes frutos". La formal aprobación diocesana de la fundación fue dada el 11 de julio de 1933, por el Arzobispo Orozco y Jiménez, autorizado a su vez por la Sagrada Congregación de Religiosos de Roma, seis años después del martirio de San JOSE MARIA ROBLES. El 26 de enero de 1963, después de 45 años de estar solicitándola con perseverancia, el Papa Juan XXIII dio la aprobación definitiva de la Congregación. La Congregación creció rápidamente. Las bases de su expansión han sido, de una parte el que ofrece un camino a la santidad personal y, de la otra, el que para lograr dicha santidad se apoya en un apostolado muy humano. Enfermos, huérfanos, ancianos, pobres, ignorantes, así como niños y jóvenes deseosos de aprender, encuentran en las "Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado" un apoyo sólido y cariñoso, ya sea para aliviar su dolor o en sus deseos de crecer en sabiduría y santidad. Cabe destacar que la semilla del Apostolado sembrada por San José María Robles también ha dado frutos en África. A la fecha se cuenta con un grupo de 6 Hermanas Profesas y 12 Novicias de Angola, África. Así mismo en Perú, donde hay 3 religiosas de nacionalidad peruana. (Fuente: oremosjuntos.com) Oración a San José María Robles Señor Dios nuestro, que concediste al Santo José María Robles Hurtado: amar y hacer amar al Corazón de Jesús en la Eucaristía, practicar y promover el verdadero amor a la Santísima Virgen, entregarse con generosidad al servicio del prójimo vivir con plenitud su sacerdocio y ser un fiel testigo de Cristo, hasta el martirio. Ayúdanos a vivir, a ejemplo suyo, en constante actitud de servicio y solidaridad con los más necesitados. San José María Robles, apóstol incansable del Corazón Eucarístico de Jesús. Ruega por nosotros.